Oporto

Oporto es una ciudad que no puede faltar en la lista de los sitios para visitar de todo viajero. Una vez que lleguéis será fácil entender el porqué.

Oporto es una espléndida ciudad del norte de Portugal: también llamada “la capital del norte”, en contraposición a la más céntrica Lisboa, y que ha heredado algunos de sus rasgos distintivos.

Oporto es una verdadera alegría para los ojos, una ciudad que es capaz de conquistar desde el primer momento, gracias a sus cuestas, sus casas decadentes pero con una atmósfera mágica y sobre todo gracias al barrio de la Ribeira, desde el que se puede admirar una vista increíble y los barcos que pasan por debajo del Ponte Dom Luis I, una construcción de hierro realizada por un estrecho colaborador de Gustave Eiffel.

La ciudad no es grande y si no fuera por sus empinadas cuestas se podría caminar a pie sin dificultad. De todos modos, paseando por las estrechas callejuelas de la ciudad tendréis la oportunidad de admirar la vida cotidiana, entre ropa tendida y escaleras que conducen a barrios donde el tiempo parece haberse detenido.

Qué ver en Oporto

En un espacio tan reducido como el que ocupa el centro de la ciudad de Oporto hay realmente muchas cosas que hacer y que ver, lo que la convierte en un destino ideal para un fin de semana largo o como punto de partida para un viaje por el Norte de Portugal.

La Ribeira

La Ribeira es el barrio más pintoresco de Oporto, y al mismo tiempo el más visitado por los turistas. Se encuentra a orillas del río Duero, y es una sucesión de callecitas empinadas, casas decoradas con azulejos típicos y, en la zona más turística, restaurantes que sirven las especialidades gastronómicas de la zona.

El barrio de La Ribeira

Es un placer pasar un rato en la Ribeira, sentado en una mesa de un bar o directamente en el muelle, viendo los barcos que cruzan el río Duero o simplemente contemplando el día a día de los habitantes del lugar.

Ponte Dom Luis I

El Ponte Dom Luis I, icono y símbolo de la ciudad de Oporto, conecta las dos orillas del río Douro en correspondencia con el barrio de la Ribeira. Su construcción comenzó en 1881 a manos del ingeniero Theophile Seyrig, estrecho colaborador de Gustave Eiffel.

Vista de Oporto con el Ponte Dom Luis I

La verdad es que la estructura recuerda de alguna manera a las obras de Eiffel, gracias al uso abundante del hierro, material tan querido por el famoso arquitecto francés. El Puente Dom Luis I, además de ser un elemento arquitectónico con un marcado gusto estético, también tiene una cierta funcionalidad para la ciudad de Oporto, ya que está abierto tanto al tráfico rodado como, desde 2003, al metro urbano en el nivel superior.

Catedral de Oporto

La Catedral de Oporto es la principal iglesia católica de la ciudad. Está situada sobre una colina y desde su plaza hay una vista maravillosa de Oporto, el río Duero y la zona de las bodegas.

Fue construida en el siglo XII, pero fue restaurada en profundidad durante los siglos siguientes. Hoy en día se puede entrar tranquilamente en la Catedral de Oporto para admirar los interiores, pero también vale la pena visitarla sólo desde el exterior y relajarse durante unos minutos en la terraza belvedere.

Avenida dos Aliados

La Avenida dos Aliados es una gran avenida situada en lo que hoy en día es el corazón de la ciudad de Oporto, no muy lejos de la Ribeira. Aquí se asoman estructuras imponentes e importantes como bancos, hoteles de lujo y el ayuntamiento, inconfundible con su torre de 70 metros de altura y que se parece de cerca a la arquitectura de Flandes y del norte de Francia.

Al final de la Avenida dos Aliados, entre tiendas de recuerdos y cafeterías al aire libre, se encuentra la Praça da Liberdade, una hermosa plaza en cuyo centro se alza la estatua del Rey Pedro IV a caballo.

Igreja de São Francisco

La Igreja de São Francisco es una de las maravillas ocultas de Oporto. Situada al oeste del barrio de la Ribeira, no es nada especial desde el exterior, pero una vez dentro es fácil entender por qué esta iglesia está siempre en los itinerarios turísticos de la ciudad: de hecho está completamente adornada con oro, y entre los pasillos abundan esculturas de madera recubiertas con este precioso material. Una verdadera alegría para los ojos!

Hay numerosas esculturas conservadas dentro de la Igreja de São Francisco, pero entre ellas destaca el retablo del altar de la capilla mayor, dedicado al Árbol de Jesé, obra de Filipe da Silva y António Gomes que data de 1720.

Casa da Música

En la parte moderna de la ciudad, al final de la Avenida de Boavista, se encuentra la Casa da Musica, la principal sala de conciertos de Oporto.

Las obras empezaron en 1999 para celebrar la candidatura de Oporto a Capital Europea de la Cultura 2001, pero no terminaron hasta 2005. Pronto se convirtió en uno de los nuevos símbolos de la ciudad, pero cuando no hay espectáculos, o si no se compra el billete, sólo se puede visitar el atrio. De todos modos, desde fuera la Casa da Musica es realmente particular: un bloque de hormigón blanco con paredes irregulares, que merece la pena fotografiar desde todos los ángulos.

Torre dos Clérigos

La Torre dos Clérigos es otro de los símbolos de Oporto. Diseñada por el italiano Niccolò Nasoni a mediados de 1700, se trata de una torre barroca de 76 metros de altura.

Se puede alcanzar su cumbre recorriendo una estrecha escalera de caracol de 225 escalones. no hace falta decir que una vez que se llega a la cima,  la maravillosa vista de 360 grados compensará ampliamente el esfuerzo realizado.

Las bodegas de Vila Nova de Gaia

A lo largo de la Avenida de Diogo Leite, situada en la orilla opuesta del río Douro, oficialmente parte de la ciudad de Vila Nova de Gaia, se abre un paraíso para los apasionados del vino: aquí se encuentran las bodegas de todos los productores del famoso vino de Oporto, exportado a todo el mundo.

En cada una de ellas es posible participar en visitas guiadas con horarios predefinidos en diferentes idiomas, durante las cuales se mostrará la historia, el proceso de elaboración del vino, las bodegas, y al final del tour se ofrecerá una degustación.

Casa do Infante

La Casa do Infante es una casa histórica de Oporto construida originalmente en el siglo XIV, pero fue ampliamente renovada en el siglo XVII para asumir el aspecto que todavía se puede ver hoy en día. Su nombre deriva del hecho de que según algunos fue aquí donde nació el príncipe Enrique el Navegante en 1394.

La Casa do Infante es uno de los edificios mejor conservados del casco antiguo de Oporto y tiene una distribución compuesta por 4 habitaciones rectangulares en cada planta, cada una de las cuales tiene un techo de azulejos diferente. A la fachada principal se asoman las ventanas blancas de las cuatro plantas de la estructura, además de una placa construida en estilo neo-manuelino que rinde homenaje a Enrique el Navegante.

Capela Das Almas

La Capela Das Almas, dedicada a Santa Catalina, es uno de los monumentos que se le podrían escapar a un viajero distraído que visita Oporto: no está lejos del mercado do Bolhao, pero se encuentra en una zona frecuentada por lugareños más que por turistas. Un fallo tremendo, ya que es uno de los edificios más increíbles que se pueden admirar en la ciudad.

Es una pequeña iglesia cuyos muros exteriores están completamente cubiertos de azulejos blancos y azules que representan escenas como la muerte de San Francisco de Asís o el martirio de Santa Catalina. Estas increíbles decoraciones se remontan a principios del siglo pasado a manos del artista Eduardo Leite, mientras que las vidrieras de la fachada son obra de Amandio Silva y fueron realizadas durante el siglo XIX.

Mercado do Bolhão

Cerca de la Avenida Dos Aliados se encuentra este hermoso y característico mercado, donde se puede observar de manera privilegiada la vida cotidiana de los habitantes de la ciudad.

Fruta, carnes, pescados, pero también recuerdos, productos para la casa, licores y productos de la gastronomía local, están todos a la venta en este pequeño pero acogedor Mercado do Bolhão, de planta cuadrada y techo descubierto. El exterior, de hierro forjado, es realmente apreciado, mientras que en los alrededores se encuentran algunas de las calles comerciales más interesantes de esta zona de Oporto.

Calles pintorescas

Si tenéis poco tiempo para dedicar a la visita de la ciudad, os indicamos las calles más características para no perderse lo mejor de Oporto.

  • Rua de Santa Catarina: es la calle principal de la ciudad alta, dominada por hermosos edificios cubiertos de azulejos y muchas tiendas.
  • Praça da Ribeira: todas las callecitas que parten y salen de esta pequeña plaza encantadora son pintorescas y características. No os perdáis el paseo del río con la fila de casas abovedadas y arqueadas donde hay bares y restaurantes.
  • Rua dos Mercadores: es la calle más antigua de la ciudad y desde aquí parte un laberinto de callejuelas, escaleras, pasajes y una increíble aglomeración de casas coloridas y populares.
  • Rua da Flores: entre edificios barrocos, hermosas iglesias y residencias burguesas admiraréis una de las calles más bonitas de la ciudad.

Mapa

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